La reina Isabel II de Inglaterra, admirada por su capacidad para superar crisis y adaptarse a los cambios, es, sin embargo, contraria a las fotos tomadas con teléfonos móviles y, al parecer, le molesta que la bombardeen con disparos de celulares.
La soberana, de 88 años, manifestó este rechazo en un comentario que hizo al embajador estadounidense en Londres, Matthew Barzun, con motivo de la presentación de sus cartas credenciales el año pasado, según lo afirmó el diplomático a la revista Tatler.
El mes pasado, Isabel II apareció en una selfie, que no le gustó.
