El organismo se interesó por el tema. El reo está acusado de matar a un joven en Salta.
Enrique Del Río (33) es un preso que está condenado por haber asesinado al hijo de un penitenciario en la provincia de Salta.
Estuvo cumpliendo condena en suelo salteño, pero fue beneficiado con una medida de acercamiento y trasladado al Penal de Varones de la Capital santiagueña.
Enrique se comunicó con la redacción de este medio para contar que ha radicado una denuncia ante el Inadi (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo), ya que constantemente sus compañeros de celda lo acusan de “tener un pacto con el diablo” y de “hacer macumba”.
“Yo sólo soy devoto de San Esteban, y me siento discriminado. A una de las imágenes del santo la decapitaron”. Nuevo Diario realizó averiguaciones y pudo saber que integrantes del Inadi se acercaron hasta el Penal de Varones para interiorizarse del tema.
Allí le informaron que a Del Río, al igual que a otros detenidos que profesan diferentes religiones, no se les permite ingresar velas a las celdas.
Sucede que hace un tiempo, Del Río, puntualmente, se olvidó una vela encendida y casi provoca un incendio.
Del Río sólo pide que lo dejen profesar su devoción a San Esteban y niega tener algún pacto con el diablo o realizar actividades vinculadas con cuestiones esotéricas.
Datos
Enrique Del Río es oriundo de Capital Federal pero fue criado en el barrio Sargento Cabral de Santiago. Lleva cerca de once años detenido por el crimen del hijo de un integrante del Servicio Penitenciario de Salta.
En suelo salteño fue condenado a 18 años de cárcel.
Del Río fue beneficiado con una medida de acercamiento y por eso fue trasladado al Penal de Santiago. Aquí tiene familiares en el barrio antes mencionado de ciudad Capital.
Actualmente se encuentra alojado en el Pabellón D, donde diariamente eleva una plegaria al santo de su devoción, San Esteban.
