La Prefectura comenzó esta mañana con la búsqueda del
cuerpo del joven de 31 años que se arrojó en horas de la madrugada al
río Grande, desde el puente general Mosconi. El Comisario Calderón
indicó a FM del Pueblo que se continuará la búsqueda por la costa del
río y del mar, hasta dar con el cuerpo, y que desde temprano se
contactaron con los familiares que se encuentran en el continente.
No quiso dar datos de su identidad, si bien al
abandonar el vehículo en el puente se pudo acceder a la documentación.
La denuncia fue radicada de inmediato por una pareja que lo vio
alrededor de las dos de la madrugada “agarrado de la baranda en el
sector medio, junto a un vehiculo particular estacionado”, dijo
Calderón.
“Pasaban por el lugar a bordo de otro rodado, le indicaron al joven que depusiera su actitud pero no respondió, simplemente hizo un gesto con la mano, ellos continuaron la marcha y en ese momento el joven tomó la determinación de arrojarse a las aguas del río”, relató el uniformado.
La pareja radicó la denuncia en la policía que, si bien “acudió en forma inmediata, lamentablemente el suceso ya había ocurrido. Quedó en el lugar el rodado estacionado, con sus puertas abiertas”, dijo sobre el Chevrolet Corsa.
“Esto permitió ubicar al dueño del rodado, buscar familiares y amigos para ponerlos en conocimiento de las circunstancias”, apuntó, confirmando que a las pocas horas se localizó a sus padres, y también a amigos “que habían estado con él por la noche y estaban muy sorprendidos por esta situación”, dijo.
Explicó que no dan el nombre “para salvaguardar la integridad moral de los familiares, que están en una situación de luto”, sin embargo ya está publicado en varios medios digitales que el vehículo estaba a nombre de Mauro Ariel Vargas, de 31 años de edad, empleado en la Municipalidad de Río Grande en el área de carpintería del corralón.
Según los allegados al joven, “no habría motivo” para esta determinación y “hubo gente que compartió con él hasta la noche”, reiteró Calderón, sobre este hecho en el que interviene el juzgado de feria.
“Pasaban por el lugar a bordo de otro rodado, le indicaron al joven que depusiera su actitud pero no respondió, simplemente hizo un gesto con la mano, ellos continuaron la marcha y en ese momento el joven tomó la determinación de arrojarse a las aguas del río”, relató el uniformado.
La pareja radicó la denuncia en la policía que, si bien “acudió en forma inmediata, lamentablemente el suceso ya había ocurrido. Quedó en el lugar el rodado estacionado, con sus puertas abiertas”, dijo sobre el Chevrolet Corsa.
“Esto permitió ubicar al dueño del rodado, buscar familiares y amigos para ponerlos en conocimiento de las circunstancias”, apuntó, confirmando que a las pocas horas se localizó a sus padres, y también a amigos “que habían estado con él por la noche y estaban muy sorprendidos por esta situación”, dijo.
Explicó que no dan el nombre “para salvaguardar la integridad moral de los familiares, que están en una situación de luto”, sin embargo ya está publicado en varios medios digitales que el vehículo estaba a nombre de Mauro Ariel Vargas, de 31 años de edad, empleado en la Municipalidad de Río Grande en el área de carpintería del corralón.
Según los allegados al joven, “no habría motivo” para esta determinación y “hubo gente que compartió con él hasta la noche”, reiteró Calderón, sobre este hecho en el que interviene el juzgado de feria.
