Con la norma se intimaría a los frentistas a construir la vereda en un plazo de 90 días. En caso de que no se cumpla, el Municipio podrá hacer las mismas pero le aplicaría un costo 50% mayor al valor de la obra.
El edil relató que se trata de “una herramienta que le vamos a dar al Ejecutivo para la construcción de veredas” y si bien remarcó que esto “es una responsabilidad de los frentistas pero hemos visto con recurrencia que muchos barrios con buen poder adquisitivo no hay un compromiso y por más que se los intime no las construyen”.
Por lo tanto, con la futura Ordenanza “se va a intimar a los frentistas para que en un lapso de 90 días construyan la vereda y si no lo hacen lo va a llevar adelante la Municipalidad y le va a cobrar al frentista el costo de la obra más un 50% de recargo”.
El objetivo de cobrar el recargo “es para destinar estos fondos a las familias, que se verifiquen por el área de Asuntos sociales, de que no llegan a la línea de pobreza y así poder subsidiar a los sectores más vulnerables y poder avanzar con una materia pendiente que tenemos”.
En tal sentido explicó que la intención es comenzar con este plan a partir de “los barrios que más valor tienen en el mercado y en el parque industrial dónde hay muchas empresas que sabemos que por más que se las intima, no llevan adelante esta construcción”.
Fuente: Prensa Concejo Deliberante