Lorena Velázquez, que es clínica médica”.
“La denuncia que radicamos, independientemente de lo que surja de la investigación, es por omisión de deberes de funcionario público por parte de las autoridades del hospital y precisamente por quien tenía a su cargo la evacuación de la paciente”, precisó.
“Lo concreto es que la paciente se presentó el día viernes con una sintomatología, que era una hemorragia. Cuando el médico que la atiende observa la hemorragia, determina que era conveniente la internación. Se le hacen estudios de laboratorio que indicaban que tenía plaquetas bajas. Eso puede ser por múltiples causas y por eso se la deja internada. El lunes se le vuelven a hacer análisis de laboratorio y la hematóloga observa que se trataba de una enfermedad compleja, que tiene una evolución terrible y puede suceder en horas o en días, y el pronóstico es malo”, relató de los hechos que son expuestos en la presentación.
“Ante esa circunstancia, como el tratamiento indicado para esta clase de paciente se llama plasmaféresis, y la máquina que hace esto está rota, la provincia no puede brindar el servicio y la profesional indica la evacuación en calidad de urgente. La evacuación es inmediata, no es una derivación que puede suceder en dos o tres días, o un mes. Es una evacuación –remarcó-, porque si esta paciente se descompensaba el resultado era lo que sucedió”.
Aseguró que “esto está registrado el lunes en la historia clínica. No sólo eso, sino que llamaron por teléfono diciendo que la paciente se moría, porque no estaba la aparatología. El lunes la paciente estaba hemodinámicamente estable para la evacuación, estaba perfecta, hablaba, pero si se descompensaba no había cómo cubrir la deficiencia”.
También en la denuncia se expone que la máquina que necesitaba “está y que está el técnico que la sabe operar, pero no funciona porque no tiene el software que corresponde. El médico que realiza la denuncia ejemplificó en la misma presentación que es como tener una computadora, con los cables, con todo, pero al prenderla no le funciona el Windows, porque no está el software”.
El profesional indicó que “hacía un año que esta máquina tenía todos los expedientes de pedido para repararla y que funcione”, sobre otro aspecto también documentado.
Reiteró que “el lunes, y consta en la historia clínica, se pidió la evacuación y se llamó a Ushuaia para ver a qué hora se iba. Pero no se consigue la evacuación. El martes cuando la observan los médicos dicen que no puede estar acá y se exige en forma inmediata la evacuación, pero tampoco se la evacúa. El miércoles a la mañana se vuelve a insistir. La médica hematóloga que el lunes pidió la evacuación nuevamente reitera por escrito y con carácter desesperante esta evacuación”, sostuvo Ibarra.
“El miércoles al mediodía la paciente se complica, la tratan de sacar adelante; a las cuatro de la tarde vuelve a hacer otra complicación y fallece como consecuencia de esto”, sintetizó del desenlace.
El abogado aseguró que “si el día lunes era derivada a un centro que tuviera el tratamiento, tenía muchísimas posibilidades de sobrevida. Los médicos hablan de un 50% y eso es todo, un 50% es vida”, subrayó.
Como opinión personal calificó de “malísima la situación del hospital. No entiendo cómo las autoridades médicas no se dan cuenta de esa situación y que está en juego la salud de la población. Cualquiera puede tener un accidente y no existen los medios necesarios para salir”, afirmó.
“Si no funciona el aparato, arréglenlo, tienen un año de reclamo, o cámbienlo, porque está en juego la salud”, expresó.
Agregó que en estas condiciones “los profesionales están poniendo en juego su título, porque si no tienen los instrumentos y la aparatología, están arriesgando lo que estudiaron toda su vida”, dado que una mala praxis se paga con el título además del resarcimiento económico.
Consultado acerca de si se puede hablar de mala praxis médica en este caso, dijo que no. “Acá mala praxis no hay porque gracias al arriesgado diagnóstico, sin tener el aparato, se pudo determinar qué enfermedad padecía la paciente. Se le hizo todo lo que estaba al alcance. No se habla de mala praxis sino de omisión de los deberes porque se pidió la evacuación y no se evacuó”, diferenció.
El motivo por el cual no fue evacuada Lorena “va a ser objeto de investigación. Sinceramente a título personal lo que creo es que trataban de ver en qué hospital público podían enviarla y se demoraron, creyendo que tenían más tiempo. No puedo creer que en Buenos Aires, si no había hospitales públicos, no hubiera hospitales privados, y ante la urgencia se debieron arbitrar los medios. La persona responsable de la evacuación tendrá que acreditar que hizo todo lo que estuvo a su alcance para poder evacuar”, advirtió el letrado.
Señaló que en este caso el esfuerzo de los médicos chocó contra la burocracia y la desidia: “Es así la situación. El médico nos decía que empezaron a darle un tratamiento que era el diagnosticado hace 20 ó 30 años atrás: ponerle sangre, plaquetas, y esperar que vaya evacuando a través de la orina. Si teníamos el aparato, lo hacía el aparato. Volvimos 30 años atrás”, lamentó.
El abogado resaltó que lo insólito en este caso es que “el hospital tiene el aparato, está acá. Solamente no tiene el software y hace un año se ha pedido. Lo tendrían que haber arreglado y comprado. Una vida vale más de lo que sale el aparato, que para colmo sale 500 mil pesos”, remarcó, teniendo en cuenta que la propia Ministra dice que el hospital tiene en la cuenta once millones de pesos, sobrados fondos para hacerse cargo de este equipamiento.
Por otra parte, el Dr. Ibarra indicó que “esta denuncia está circunscripta a este hecho concreto, pero la semana que viene vamos a presentar un amparo por todos los sectores del hospital. Me reuní con todos los médicos la semana pasada y en todas las áreas la situación es caótica. No tienen insumos para hacer frente hoy a una emergencia y viven en el día a día. Hoy tienen gasas y mañana no saben. Si hay una emergencia con varias víctimas, no pueden ir al hospital porque no hay insumos ni aparatología necesaria”, manifestó.
En estas condiciones, “hoy el hospital es un mero derivador, no hay previsión”, dijo.
Recordó que “hace un tiempo interpusimos un amparo por el área de internación pediátrica, porque no tenían ni agua caliente en ese sector. Gracias a la intervención del Dr. López Tilli logramos que la provincia pusiera agua caliente en el sector de internación pediátrica. Esto fue el año pasado cuando se inauguró internación pediátrica, donde además saltaba la térmica y no estaban las máscaras de oxígeno”.
Ibarra habló de “negligencia, desidia y desinterés” como “lo característico de esta gente que tiene a cargo la administración de salud de la provincia”.
Finalmente se le preguntó si en la denuncia se menciona algún responsable en particular, y respondió que “justamente no pudimos denunciar una persona en particular porque no sabemos quién tenía que aprobar la evacuación. El trámite del expediente se requirió a Ushuaia y desconocemos quién es la persona. Es parte de la investigación que debe llevar adelante la Fiscalía”.
Aseguró que se podrá probar si es cierto que no había camas como argumentó la Ministra, comunicándose con los hospitales con los que tomaron contacto, aun cuando haya sido por vía telefónica. “Además una evacuación dura seis u ocho horas como mucho –insistió-. Por eso es una evacuación. Si no, sería una derivación. La evacuación es urgente y, si se hubiese hecho el día lunes, estaríamos en otra situación”, aseveró, y apuntó que hubo casos urgentes en los que se evacuaba el paciente y durante el vuelo se terminaba de gestionar la cama, para aventar cualquier excusa que se pretenda esgrimir.
Fuente:Sur 54

