Sin duda, es uno de los olores más ricos de la naturaleza. Su fragancia fue bautizada “petrichor” en 1964 por un equipo de investigadores australianos, quienes la describieron como una combinación de aceites de plantas y el compuesto químico geosmina que se libera del suelo tras una precipitación, publicó BBC.
Ahora, científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), descubrieron que cuando una gota golpea una superficie porosa, se forman pequeñas burbujas en su interior.
Al igual que ocurre con una copa de champán, indicó el sitio de la cadena inglesa, las gotas suben y, al alcanzar la superficie, se rompen y liberan una efervescencia de aerosoles.
Estas partículas diminutas quedan suspendidas en el aire y luego son esparcidas por el viento. Más fuerte la lluvia, menos fragancia, consideraron los científicos del MIT.
