Una tradición que se mantiene viva durante la festividad en el mes de diciembre. Muchos se asombran por esta situación, sin embargo tiene una explicación particular, y es la renovación de las imágenes hogareñas.
Cada año, miles de peregrinos llegan hasta San Fernando del Valle de Catamarca para venerar a la Virgen del Valle. Allí se conjugan diferentes tradiciones y creencias. Así, están los que por ejemplo van a caballo, los que van a pie, en motovehículos, los que ofrecen bailes, los que cantan alabanzas en las calles de la ciudad, los que llegan a la gruta en horarios determinados y los que rompen las imágenes de los santos.
Precisamente, este último es el retrato que mostramos en la “foto curiosa” del día. Uno de nuestros fotógrafos captó el estado en el que quedan las imágenes, luego de que son arrojadas sobre una piedra, a un costado del santuario, hasta que se hacen añicos.
Claro, esto tiene una explicación, y es que cuando las imágenes de santos o de la Virgen están muy gastadas por los años o sufrieron algún tipo de deterioro sin posibilidad de restauración, son tiradas allí para renovarlas por otras, que son llevadas en el mismo día para que sean bendecidas por alguno de los sacerdotes.
Muchos se impresionan al ver este “ritual”, pero es sólo hasta que les explican la razón por la cual las imágenes quedan en ese estado. Y no ocurre solamente en Catamarca, hay muchos sitios donde se acostumbra a hacer esto. Es una forma de “despedir” a ese santo que acompañó a la familia durante algún período de tiempo y dar la bienvenida a uno igual, al que dejarán sus plegarias.
Esta tradición es respetada en la Iglesia Católica y no tiene nada que ver con los ritos esotéricos que realizan otras religiones. Romper los santos en este lugar implica que dejan de tener el valor espiritual para los creyentes. La próxima vez que vayas a Catamarca, te puedes acercar y observar este acto particular.
